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miércoles, septiembre 27, 2006

Wanderers está pegando!

Lo que que era una reunión de socios del club porteño, terminó en el hospital constatando lesiones.

Por Checho López


Todo comenzó bien. Pero algunos fanáticos de la barra de los “Panzers” agredió a uno de sus dirigentes, Ernesto Iglesias.
Santiago Wanderers se convive en un ambiente de alta tensión. Una serie de disputas internas entre el gremio autobusero y aquellos que no están de acuerdo con la gestión de los empresarios al frente del Decano, han dividido definitivamente a la que hasta hace un tiempo atrás sí podía llamarse "familia caturra".
Y por ello es que más allá de la violencia, lo de ayer en el Fortín Prat era esperable: La asamblea extraordinaria de socios tenía como fin definir la nueva estructura que debe tomar el club para adecuarse a las exigencias de la Ley sobre Organizaciones Deportivas Profesionales, sin embargo, al final la jornada sirvió sólo para confirmar que administrativamente los verdes se encuentran viviendo la etapa más difícil en sus 114 años de vida.


El origen del conflicto

Todo había comenzado mal. Bajo la sospecha de un fraude, uno a uno fueron llegando los socios hasta el tradicional recinto de calle Rawson. Temprano lo había hecho la mesa que encabeza Ernesto Iglesias, mientras que en las afueras los miembros de la barra Los Panzers comenzaban a reunirse.
Y en ese instante hubo un detonante de todo lo que vendría más tarde. Sentada al frente de una mesa y apenas acompañada de un par de guardias, la secretaria Alicia Gaete era la encargada de decirle a la mayoría de los abonados que simplemente no podían entrar. El directorio había decidido de manera inexplicable y arbitraria que sólo podrían participar aquellos socios inscritos antes de abril, negándose a reconocer el derecho a voto de los socios galería.


No pasó mucho tiempo antes que los hinchas superaran la feble seguridad e ingresaran al Fortín Prat. Ya adentro, los primeros afectados fueron los directivos. Con patadas y golpes de puño fueron agredidos Ernesto Iglesias y especialmente Ronald Parada.
Luego todo fue confusión. Oficialmente nadie daba por terminada una reunión que jamás comenzó, mientras el diputado Joaquín Godoy y el senador Nelson Ávila llegaban al lugar en virtud de su condición de socios caturros.


A eso de las 20 horas los hinchas abandonaron el lugar en dirección a la sede de calle Independencia, en donde se encontraron con la casona absolutamente cerrada.
¿Qué viene ahora? Llamar a una nueva asamblea extraordinaria para volver a tratar el tema de la posible transformación de Wanderers en S.A.D., aunque antes habrá que definir quiénes tienen derecho a votar.

Boxeo caturro: